Ni siquiera ahora, dos años después, consigue Leah aceptar la idea de la temprana e inusitada eliminación de Brasil de la última edición de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA. “Sigo sin creérmelo”, confiesa sobre la descorazonadora experiencia vivida en Chile. “Estaba convencida de que íbamos a ganar la competición; teníamos un grupo de jugadoras increíble”.
Realmente, fue muy extraño. Brasil, un rival formidable en el fútbol femenino, siempre ha rendido al máximo en esta competición. Siempre había figurado entre los equipos más competitivos desde la edición inaugural en 2002, y siempre se había metido en semifinales. Hasta 2008. A pesar de empezar con muy buen pie en el primer partido, donde arrancó una victoria a la defensora del título, la RDP de Corea, fue incapaz de repetir sus éxitos habituales y perdió a manos de Alemania en cuartos de final. Esa experiencia ha hecho que las muchachas de Marcos Gaspar lleguen a Alemania 2010 mucho más resueltas a dar lo mejor de sí mismas.
“Para las tres jugadoras que quedamos en el equipo de aquel combinado que participó en Chile, es una motivación. Luego están las siete compañeras que viajaron a Nueva Zelanda en 2008 (para disputar la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA), y que también regresaron a casa antes de hora. Todas llegamos dispuestas a hacerlo muy bien este año”, añadió Leah.
En Alanna, proclamada máxima goleadora de la competición preliminar del Campeonato Femenino Sub-20 de Sudamérica, con siete goles, y Debora, la mediocampista y autora de cinco de los 25 tantos totales de la canarinha en seis partidos, Brasil tiene dos buenas razones para afrontar con muchos ánimos su participación en el Grupo B, que empieza mañana en Bielefeld, contra las norcoreanas.
“El equipo de 2008 acumulaba muchísima experiencia, y eso nos ayudó de verdad a mantener una gran unidad”, añade Leah, quien no ve la hora de asumir de nuevo el liderazgo del combinado. “Este grupo no tiene demasiadas figuras, pero lo más positivo es que se nos presenta la oportunidad de volver a empezar. Mi objetivo en la vida es impulsar el equipo como sea y ayudar a la jugadora que tenga a mi lado todo lo más que pueda”.
La lateral, rubia y de ojos azules, destacará como una futbolista poco corriente en Alemania durante este festival de jóvenes talentos. En primer lugar, representa a Brasil a pesar de haber pasado 17 de sus 19 años en Estados Unidos, donde juega en la Universidad de Texas. En segundo lugar, ha perfeccionado un notable disparo desde lejos, cuyo preludio es ese espectacular toque hacia delante con el que levanta el balón para lanzarlo al interior del área.
“Mi padre, que jugó al fútbol profesional en Brasil y en Estados Unidos, me enseñó a hacerlo. Es un arma que me gusta usar lo más que puedo. Lo practico cada día en los entrenamientos. Como tengo que mantener los músculos fuertes, también voy al gimnasio para hacer pesas y cosas así”.
Leah, cuyo nombre completo es Leah Lynn Gabriela Fortune, nunca ha disputado un partido de competición contra su país de adopción, algo que podría pasar en Alemania, aunque no hasta semifinales. “En la selección estadounidense hay dos chicas a las que conozco desde que éramos pequeñas; si tuviéramos que enfrentarnos, sería una pasada”, admite.