La nadadora leonesa finaliza entre las mejores en los 10 kilómetros de Roberval aunque no puede subirse al podio
Érika Villaécija no pudo alcanzar su objetivo de subirse al podio en su primer mundial de aguas abiertas. Aún así las sensaciones de la cepedana fueron más que notables ocupando al final el undécimo puesto en los 10 kilómetros. Érika sólo había disputado antes una carrera de estas características logrando precisamente el triunfo. Era en el Nacional. Ahora en el Mundial la leonesa ha demostrado que su objetivo para los Juegos de 2012 en Londres va por buen camino. Ayer la mejor nadadora española de fondo respondió a las exigencias de una prueba en la que estaban presentes las tres medallistas olímpicas. y la actual campeona mundial. Sólo en el tramo final perdía la estela del grupo de cabeza.
Y todo tras una carrera extraordinaria en la que el fuerte ritmo impuesto por las favoritas dejaba la situación con pocas protagonistas para ventilarse los puestos de podio. Érika era sabedora de que a pesar de su dilatado palmarés competitivo, en aguas abiertas su adaoptación necesita aún de varias carreras más. Aún así respondió a los ataques de las australianas, italianas, americanas y británicas transitando los primeros kilómetros con escasos segundos de desventaja. Las medallas eran aún posibles aunque al final se le escapaban por un escaso margen.
La nadadora de raíces leonesas no quiso, no obstante, arriesgar en su fondo físico ya que en menos de un mes tendrá que jugársela nuevamente en el Europeo de natación donde, en esta ocasión, si podrá colgarse alguna presea de las que están en juego en sus dos distancias predilectas, los 800 y los 1.500 metros.
Aún así, ayer en el lago canadiense de Roverbal demostraba que su estado de forma es sobresaliente y que en una distancia neófita para ella se desenvolvió como una auténtica campeona. Eso sí, el premio del podio no fue esta vez el recogido.